Dos bodas y un vestido

Hace un año, más o menos, me encontraba en la tesitura de qué ponerme para asistir a dos bodas.
Cuando te invitan a una, vale. Pero cuando te invitan a dos y con poco tiempo entre una y otra, la cosa cambia.
Lo primero, ver que a las dos bodas no van los mismos invitados. Cuando esto es así, lo tienes más fácil. Si no puedes permitirte comprar dos vestidos, lo que puedes hacer es cambiar los complementos.
El vestido en cuestión era éste:

Lo que hice fue aprovechar el vestido para las dos bodas, cambiando los complementos y el peinado:

Para la primera boda usé estos complementos:

Bolsito negro, zapatos verdes de Pedro Miralles, colgante sencillo que tengo hace años, pulsera de mi boda, adorno en el pelo de color verde y una flor negra.
El vestido tiene dos tiras a los lados para hacer un lazo, pero en este caso no lo hice. Me lo crucé por detrás y al ponerlas hacia delante las fijé al vestido con la flor negra.
Me peiné con una coleta a un lado, fijada con el adorno verde, y el flequillo casi a un lado.
Para la segunda boda, los complementos fueron éstos:
Me puse bolsito negro, zapatos plata y negros de Zara, pulsera con muchos años, colgante (el mismo de la boda anterior) y la flor negra que usé en la boda anterior.
Esta vez me hice un lazo en la parte trasera del vestido.
Me hice un moño alto, poniendo como adorno la flor negra, y el flequillo ladeado.
Hasta aquí el post de hoy.
Nos vemos pronto, C.

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